Los Siete Lamentos de los Pastores

Escrito por: Dr. Thom Rainer.

Recientemente entreviste más de veinticinco pastores que han estado al menos venticindo años en el ministerio. Todos ellos están sobre los 55 años de edad. Algunos de ellos están ya retirados, pero la mayoría de ellos todavía están en un ministerio tiempo completo.

La entrevista era simple. Yo pregunté una sola pregunta: “¿De qué cosas se lamenta de los años que ha servido como pastor?”. Podían responder las preguntas escuetas o podían elaborarlas.

Tres pastores respondieron tan poco como dos, un pastor dio nueve respuestas. La mayoría de los pastores notaron entre tres y cuatro lamentos. Como un investigador, comúnmente veo patrones de desarrollo en este tipo de investigaciones subjetivas. Cuando terminé, pude ver siete patrones definitivos y pude ver la frecuencia con que ocurren.

Seguidamente están los siete lamentos principales que note en orden de frecuencia. Recibí un total de 17 diferentes respuestas, pero sólo estás siete sucedieron en algún grado de repetición. Después de cada lamento, he provisto una frase representativa directa de alguno de los entrevistados.

 

1. Falta de entrenamiento práctico para el ministerio de la iglesia local. “No estaba preparado para el 80% de ministerio día a día después que me gradué del seminario. Hubiera querido haber encontrado recursos o lugares donde pudiera tener un entrenamiento práctico. Tuve que aprender en la escuela de los golpes duros y fue muy doloroso en ciertas ocasiones

2. Preocuparme de más por las críticas. “Tuve el ingenuo punto de vista que de muchos cristianos en la iglesia habría siempre de mostrarse amor unos a otros. ¡Hombre estaba equivocado!. Hay miembros malos en las iglesias allá afuera. Mi lamento es que gasté muchísimo tiempo y energía emocional lidiando con las críticas. Pienso en las cientos de horas que perdí enfocándome en críticas y eso me hace lamentar hoy”.

3. Fracaso en no ejercer la fe. “En algún momento de mi ministerio, comencé a jugar a la defensiva y dejé que el “status quo” se convirtiera en mi forma de hacer la iglesia. Estaba temeroso de tomar pasos de fe y que mi ministerio e iglesias sufrieran como resultado. No sólo fui demasiado cauteloso en las iglesias que serví, fui demasiado cauteloso en mi ministerio. Realmente sentí a Dios llamándome a fundar una iglesia en  cierto punto, pero fui muy temeroso de tomar este paso”.

4. No tener suficiente tiempo con la familia. “No puedo decir que las personas no me lo advirtieron. Un sabio pastor me dijo que tenía una amante. Cuando vio mi enojo levantarse, el me dijo que mi amante era la ocupación en mi iglesia, y mi familia estaba sufriendo por mi negligencia. Me duele decir esto, pero uno de mis hijos mayores sigo en rebeldía y sé que es un resultado directo de mi negligencia hacia él cuando era joven.

5. Comprender los problemas básicos de negocios y finanzas. La primera vez que vi el presupuesto de mi iglesia, pensé que lo estaba viendo en una lengua extranjera. El griego es mucho más fácil que las finanzas. No te enseñan finanzas básicas para la iglesia ni negocios en el seminario y tampoco tuve la iniciativa de educarme por mi cuenta en esto. Realmente me sentí estúpido en muchas de las discusiones sobre presupuesto y otros temas de negocios en la iglesia.

6. Fracaso en compartir el ministerio. Permítame ir directo al punto. Yo tuve dos complejos. El primero era el complejo de Superman. Sentía que si quería que el ministerio fuera bien, tenía que hacerlo yo. No podía pedir o preparar a alguien aparte de mi. Mi segundo complejo era el complejo de evitar conflictos. Estaba tan temeroso de que me criticaran si no visitaba personalmente a la tía Susie cuando ella tuvo una cirugía ambulatoria, a tal punto que termine exhausto.

7. Fracaso en hacer amigos. “Sé que esto es cliché, pero puede ser solitario ser pastor. Creo que muchos pastores se meten el problemas porque podemos quedarnos muy solos. Hubiera querido hacer un mejor trabajo en la búsqueda de verdaderos amigos. Sé que si hubiera hecho el esfuerzo, habría habido un número de pastores en la ciudad con quienes puede haber sido amigo. Muchas veces estaba tan ocupando haciendo “cosas” que no tuve tiempo de hacer las cosas que realmente importaban.

Entonces, ¿qué piensas de estos siete lamentos?, ¿cuál añadirías?.

Dr. Thom Rainer es el presidente y director ejecutivo de LifeWay Christian Resources de la Convención Bautista del Sur. 

 

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